Ir al contenido principal

Reseña JP


En esta historia, Juan Pelos, se presenta a si mismo como un paladín del romanticismo en una ciudad actualizada y matizada de ocre hollín. Se le ve algo desprolijo caminando sin rumbo por la noche de león; imaginando que es un depredador en una selva donde ser león es una cuestión de crédito.
No obstante, la sociedad reflejada y resumida en el relato de JP es bastante menos cínica que la vivida por los lectores dándoles una sensación de ingenuidad que los acompañara durante el transcurso de la obra.
De, quizás, mayor importancia literaria es la “Raulita”, el personaje central de las fantasías de JP y el público masculino en general. Conocerla es la luz al final del túnel pero al revés de tener una experiencia cercana a la muerte.
Los números encuentros entre los personajes de marras tienen como consecuencia que en varios países del Este hayan calificado la presente como “una muestra más de la peligrosidad de la pornografía occidental”.
Un reconocido artista local hizo notar al público el delicioso antagonismo entre la calificación y la inocencia de JP.
En fin, a pesar de que todas las armas están en manos de policías y ladrones, no faltaran escenas de pasión, acción y erotismo. Un buen concepto al que dedicarle estas próximas vacaciones.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No solo eso

Violento romántico De las mechas, orgasmos La tortura, los mimos Los pétalos sádicos
El alma, su cuerpo Las ventanas, los parpados La saliva, el cuello Lingerie allá vamos
La amistad con deseo El noviazgo casados La aventura del beso El mordisco en los labios
Conversar hasta viejos Abolir los horarios Disfrutar hasta el tedio Ser amantes muy sabios

Viva el papo

Viva el papo y demás agujeros Horadarlos o acaso lamerlos Sazonarlos, es decir sentimientos Que lo vacuo se lo ocupe con pelos
Viva el papo, se los dice un pampero Sin suicidio senos vuelan los sesos La succión de remolinos corpiños Mamas, manos, deliciosos aprietos
Viva el papo, lo opuesto está muerto La rigidez gracias al libido La liquidez por ser efectivo La regla es: dar es lo lindo
Viva el papo de color caramelo En su tanga, caracol algo tímido Con sus mechas un feroz leoncito Si que apesta a cebolla y deseo
Viva el papo contenedor de cariño Voy con fuerza, más sin faltar el respeto No es violencia esos dulces Chirlitos Lo que quiera, es decir, si lo acepto
Viva el papo en sentido heterodoxo Viva el culo de Sodoma putanesco Viva el mundo, el amor entre individuos
Vibra hondo en el fondo, paraíso

Verbo odiar

Hay una generación de pelotudas hijas de puta De boludas frígidas en todo y en la cama Mujeres amorfas con grasas en las ganas Entidades perniciosas dedicadas a odiar Vacas sudorosas, ratas de albañal No saben conjugar el verbo amar en ninguna persona Sufren de angustias si algún conocido triunfa Ni una verdadera miga por sus lenguas viperinas Agrias, solitarias, mal cogidas Faltas de bondad, seca la vagina ¡Las dos cosas importan! Pedazo de estúpidas Si leyesen …, si se dejasen …, si se les nota No prestan el traste, nadie las goza Se llaman cobardes incapaces de dar Corre por su sangre un rio de bosta Anhelan llegar a ser basura blanca Son la vergüenza indoamericana Esas que pensarlas provocan arcadas A menudo burócratas con aspecto de basura Nada y encima perjudican, corroen, cansan
A esas imbéciles odia Matías Canga . .