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Bar de Copas

Entré a un Bar de Copas, un jueves de trampa.
Pedí un té
mientras le explicaba a la camarera
que la mitad de las servilletas eran para mis llantos
otro tanto para una canción de melancolía
A lo que ella distraída respondió:
- Que?
Yo le dije, le conté,
 - por mas esfuerzo que hago no se
de donde vengo ni cuanto valgo.
A pesar de todo este duelo, no vuelvo
a ningún lado
que así escribiendo vengo pasando
con mis sonrisas
un punki raro
- Solo? - Inquirió ella
- Como un gato - respondí y ella partió
rauda hacia sus calderas tal como suelen
hacer estas hechiceras.
Yo Salí al Patio; seguí despotricando
pero hasta la Luna estaba demasiado
Alto.


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