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planchar ni ahi




Voy a apelar a la descripción
De una escena protagonizada por dos
Valentina de nena y yo de señor
En una tarde cualquiera
Con nubes de arroz
Acariciando su vera
Peinándole entera
Diciéndole enserio
Que ella es mi reina
Perdido en su rostro
Besitos cadena
Así es que la ahorco
Y aproximo las caderas
Ofreciéndole mi hombro
Mi apoyo
No solo la sangre del trozo
Si acaso enferma
Cuidarle los mocos
Calmarle las penas
Ése es mi negocio
Promoverle de princesa
Con mucho alboroto
Y darnos sabrosos
Mordiscos al alma
No quepo en mi gozo
Vislumbro la calma
Los años
Nosotros
La piel arrugada

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A esas imbéciles odia Matías Canga . .