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Un acto



Afuera, adentro
Debajo, arriba
Los lados morbosos
El oleo saliva
La cueva del oso
El tajo, la herida
Los puntos sabrosos
Entradas, salidas
Las puertas del gozo
La cena servida
El verbo nosotros
Balearse a caricias
El reverso del odio
El placer de la vista
La razón de los brutos
Voy y yo Valentina
Los murmullos, lo oscuro
La habitación derretida
Látex enduro
Dedos que se estiran
Ochenta veces mundo
Mechas sostenidas
La ausencia del tabú
Felicidades gástricas
Misil, estallo, bum
Acabo y acaba

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No solo eso

Violento romántico De las mechas, orgasmos La tortura, los mimos Los pétalos sádicos
El alma, su cuerpo Las ventanas, los parpados La saliva, el cuello Lingerie allá vamos
La amistad con deseo El noviazgo casados La aventura del beso El mordisco en los labios
Conversar hasta viejos Abolir los horarios Disfrutar hasta el tedio Ser amantes muy sabios

Viva el papo

Viva el papo y demás agujeros Horadarlos o acaso lamerlos Sazonarlos, es decir sentimientos Que lo vacuo se lo ocupe con pelos
Viva el papo, se los dice un pampero Sin suicidio senos vuelan los sesos La succión de remolinos corpiños Mamas, manos, deliciosos aprietos
Viva el papo, lo opuesto está muerto La rigidez gracias al libido La liquidez por ser efectivo La regla es: dar es lo lindo
Viva el papo de color caramelo En su tanga, caracol algo tímido Con sus mechas un feroz leoncito Si que apesta a cebolla y deseo
Viva el papo contenedor de cariño Voy con fuerza, más sin faltar el respeto No es violencia esos dulces Chirlitos Lo que quiera, es decir, si lo acepto
Viva el papo en sentido heterodoxo Viva el culo de Sodoma putanesco Viva el mundo, el amor entre individuos
Vibra hondo en el fondo, paraíso

Verbo odiar

Hay una generación de pelotudas hijas de puta De boludas frígidas en todo y en la cama Mujeres amorfas con grasas en las ganas Entidades perniciosas dedicadas a odiar Vacas sudorosas, ratas de albañal No saben conjugar el verbo amar en ninguna persona Sufren de angustias si algún conocido triunfa Ni una verdadera miga por sus lenguas viperinas Agrias, solitarias, mal cogidas Faltas de bondad, seca la vagina ¡Las dos cosas importan! Pedazo de estúpidas Si leyesen …, si se dejasen …, si se les nota No prestan el traste, nadie las goza Se llaman cobardes incapaces de dar Corre por su sangre un rio de bosta Anhelan llegar a ser basura blanca Son la vergüenza indoamericana Esas que pensarlas provocan arcadas A menudo burócratas con aspecto de basura Nada y encima perjudican, corroen, cansan
A esas imbéciles odia Matías Canga . .