Argumento 351


El planteo del proyecto fue el el de una analogía entre el complejísimo funcionamiento del colectivo y el de un cerebro común y corriente como tenemos cada uno de nosotros (artistas y público).

Bajo esta premisa cada acto de la varieté fue descripto como una hipotética zona neurológica encargada de la función que se adecuase al contenido del mismo.

Siempre en el espíritu de manifestar la complejidad del misterioso aparato neuronal se compuso un triunvirato de presentadores a modo de pseudomodelo freudiano de la psiquis donde la conciencia, el ego, yo se dirigió al público bajo el constante asedio de la imprevisible, azarosa campanita en el papel de ello y María José que represento el papel del conocimiento enciclopédico, la lógica científica, el superyó y por ende tuvo un rol menor ya que es el cerebro de esta compañía el que estábamos ofertando.

Hasta ahí complejo luego decidimos complicarlo con ciertas “patologías” o bien, momentos, durante la marcha sináptica.

Por un lado el acto de tres entradas de caperucita nos dio la oportunidad de presentar el área referida a la infancia y los cuentos que mamamos en ella y por el otro presentar la sintomatología de un “deja vú” a través de la ejecución, intempestiva e interruptora de la conciencia de campanita y María José, de una breve compleja e identificable coreografía en la presentación de cada uno de los actos

Para el número de las maquilladoras campanita oficio de utilera mientras que detrás la conciencia vestida de negro y con un vaso de vino le explicaba que todos le presentamos una máscara (la del teatro por ejemplo) al mundo pero que por dentro vivimos repitiendo los mismos dramas. Ocasión que campanita aprovecho para enumerar cosas que se repiten como los días de la semana, etc. *
·         El etc. incluyo incoherencias tales como un periodo de menstruación de dos semanas o que siete por siete da setenta y siete

Este relato esta enredado en la línea del tiempo pero entiendan, así son a veces los recuerdos
La gorra final de la primera parte fue la parte fría y calculadora

Yo la lecto escritura

La Gore fue el aparato digestivo así que en escena poco.

Una intervención danzo, musical poética que fui incapaz de describir con palabras y fue como ese pasito que hacemos en la calle sin que interese si alguien nos esta viendo, FUNKY pero a la vez intenso. 

La inteligencia deportiva estuvo a cargo de los malabaristas luminosos.

La noción musical y banda de sonido en varios actos fue after locro.

Gonzalo, en varias oportunidades, el uso del habla y la expresión, No obstante y  de manera involuntaria representó también papel de la idea o el chispazo estilo eureka que sucede en la psiquis, espontaneo e imprevisible.

Lapsus, las partes que me olvido, la entrada, el acomodamiento, que se yo!!

Finalizamos con la jam colectiva en una suerte de manifestación del ello de un ómnibus de cariño voluntad y teatro.


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